miércoles, 9 de noviembre de 2011

El Marionetista Cap 1

Pues aquí les traigo un Fic SasoSaku, de genero suspenso, romance y algo asi jaja XD
Mmm... este fic tendra lemon asi que ya saben no menores de 18 cof16cof cof.
Ojala que les guste, y pues sin mas ¡A leer!


The puppeteer
操り人形師
(Ayatsuri ningyō-shi)
El Marionetista.


Capitulo 1: "Misterio."

-¿Estas seguro de que es ella?- pregunto un joven de cabello negro y profundos orbes azabache, que vestía un traje negro con una corbata azul.

-Si estoy totalmente seguro detective Uchiha, encaja perfecto en la descripción de la desaparecida, y con la reciente foto que nos entrego la madre.- le respondió un joven de cabello negro amarrado en una coleta, de tez blanca, y mediana complexión.

-¡Tsk! muchas gracias Shikamaru, le pasare la información al detective Uzumaki.- dijo el pelinegro tronando la lengua en señal de ira.

Camino unos cuantos pasos por el pavimento, se encontraban en medio de la calle en la ciudad de Konoha era casi ya media noche, y parecía que aun faltaba mas por venir. Se acerco a paso moderado hacia donde se hallaba un muchacho de cabello rubio que se encontraba en cuclillas en el piso, lo tomo por el hombro y le entrego un folder con algunos papeles en su interior.

-Dobe, Shikamaru a confirmado la identidad de la victima… efectivamente es la muchacha que desapareció hace dos semanas.- le dijo en tono suave y calmado.

-¡No es posible!… ¿Quién pudo haberle hecho esto a una joven?… e-es horripilante.- dijo el joven de cabellos rubios y ojos azules tomando aquel folder entre sus manos dándole un vistazo.

-Considero que va a ser muy problemático que el forense la examine, esta es ya la segunda victima, y aun no a podido determinar la causa de la muerte o siquiera poder saber que le hicieron para convertirla en "eso" que ahora es...- le comento el pelinegro llevándose una mano a la nuca como síntoma de su extremo cansancio.

-Teme, ¡conozco a alguien que nos puede ayudar en el caso!- replico con entusiasmo abriendo grandes sus azulados ojos. -Es una medico forense excepcional, dicen que es la mejor de todo el país, aunque… te advierto se rumora por ahí que es un poco extraña, que tiene una rara fascinación por los cadáveres, pero eso la hace aun mejor en su trabajo, llevaremos los cuerpos con ella, y veras que en menos de lo imaginamos tendrá resultados contundentes.- explico mientras caminaban uno al lado del otro rápidamente, con intensiones de subirse a un auto color negro.

El detective Uchiha un hombre de figura envidiable, que derretiría a cualquier mujer, de cabellos negros como el ébano, unos ojos azabache y de tez blanca ligeramente bronceada, de carácter serio, frío, distante arrogante, y un tanto soberbio junto con su mejor amigo y compañero de trabajo Uzumaki Naruto, un chico lindo de rubios cabellos, ojos azules y tez blanca que posee un temperamento hiperactivo y alegre.

Ambos detectives, famosos por resolver siempre los casos mas difíciles, llevaban esta vez en sus manos el mas extraño y horripilante de todos los sucesos, en la gran ciudad de Konoha, el caso de un asesino serial que había matado ya a dos mujeres, convirtiéndolas en algo inidentificable para ambos detectives y para todos los médicos forenses de la zona con quienes habían acudido, la confusión se hacia notar tanto para la policía como para los ciudadanos de aquel lugar, aquellos inexplicables acontecimientos perturbarían a cualquiera que los viera, pero no a una persona, no a la famosa forense que estarían por inquirir, su as bajo la manga para atrapar al autor o autora de tan aterradores crímenes.

Llegaron al lugar antes de lo previsto era poco mas de media noche, se bajaron con prisa del automóvil y a paso veloz, entraron al establecimiento, el "Centro de análisis forense" este era un sitio especializado en todo tipo de análisis para encontrar las causas de la muerte y no solo eso si no que también tenia un ala de hospital para tratar pacientes cuyas enfermedades fueran extremadamente inusuales,aquellos dos detectives se dirigieron a paso veloz llegando así hasta la recepción del lugar.

-Somos el detective Uzumaki y Uchiha buscamos a la forense en jefe de este lugar ¿Dónde se encuentra?, es urgente.- dijo el azabache a la par que mostraba su placa ante la tímida recepcionista de cabello negro azulado y perlados ojos, que revisaba papeleo y tecleaba algunas palabras en su computadora.

-E-ella se encuentra en el sótano revisando un cuerpo, vayan por ese pasillo hasta el fondo giren a la derecha y luego bajen las escaleras, ahí la encontraran.- les señalo diciendo en voz baja un tanto temerosa.

-Gracias señorita.- le agradeció el joven rubio con una amplia sonrisa en su rostro provocando así un leve sonrojo en la muchacha ojiperla.

-Ven vamos ¡apresúrate dobe!- le grito el Uchiha desde lejos.

Caminaron por donde la recepcionista había indicado y bajaron las escaleras hasta toparse con una puerta que tenia un letrero el cual decía: "Cuarto de Reexaminación ", tocaron toscamente la puerta y una voz femenina distante les respondió:

-Si, adelante pase por favor.-

Ambos abrieron la puerta y se encontraron así con una singular joven mas o menos de la misma edad que ellos, de extraños cabellos rosas que llegaban por debajo de sus hombros, unos ojos verde jade que irradiaba un extraño brillo, una piel blanca y cremosa, aquella joven vestía una falda negra, una blusa roja con una botas negras que llegaban hasta su rodilla y una bata blanca larga en cuyo lado izquierdo estaba bordado con un hilo rosa: "Haruno Sakura medico forense".

Aquella mujer era una de las mas famosas médicos de todo el país, de fuerte carácter obstinada e inteligente, había llegado hasta un puesto alto en aquel centro de investigaciones forenses, su gran habilidad deductiva y talento nato para la medicina la había llevado a posicionarse en lo mas alto de la cima el las áreas experimentales del país del fuego.

-¿Si? Disculpen ¿Qué es lo que desean?- pregunto la joven ojijade mientras preparaba el instrumental que utilizaría mas adelante.

-Somos el detective Uzumaki y Uchiha, hemos venido aquí para solicitar su colaboración en un caso de suma importancia.- dijo el pelinegro agitado, mientras que ambos mostraban sus placas, y notaba que la pelirrosa no le prestaba del todo atención.

-¿Qué clase de caso?- pregunto ella mientras se colocaba unos gantes de látex en sus manos y sostenía con fervor un bisturí.

-Queremos que colabore con nosotros en el caso de los recientes asesinatos, los de las mujeres encontradas en el centro de la ciudad.- dijo el ojiazul tapándose la boca en señal de asco al observar como la medico hacia una incisión en el torso de aquel hombre que se encontraba inmóvil en aquella plancha.

-Mmm… es un tanto inusual que la policía venga a pedir ayuda al centro pero… para mi seria un placer ayudarles.- dijo suavemente deteniendo de golpe su labor, levantando la cabeza mientras se deshacía de los guantes que portaba y camino con lentitud hasta el lugar donde se hallaban ambos detectives. -Trasladen los cadáveres mañana por la mañana hasta aquí, y vengan a las seis en punto para que les entregue los resultados del examen.- dijo ella mirándolos fijamente.

-¿A las seis en punto?… ¿no cree que es algo apresurado? Quizá deba tomarse mas su tiempo para revisar con cuidado los cadáveres, los otros doctores no han podido descifrar que les sucedió.- le reprocho Sasuke con aires de indignación.

-Detective… ese tiempo me basta y me sobra para hacer mi trabajo con precisión, no hace falta perder el tiempo en cosas inútiles.- dijo ella tratando de ser modesta. -No se preocupen mañana a las seis en punto les daré los resultados, ah y además detective Uchiha-san yo no soy cualquier medico… ¡soy la mejor!.- dijo con una inocente sonrisa dibujada en su rostro mientras recalcaba las ultimas palabras en un tono directo que denotaba el arduo trabajo por el que había pasado para llegar hasta donde ahora estaba, provocando con ello que el joven Uchiha abriera grandes sus profundos ojos azabache.

-Bueno, bueno muchas gracias doctora Haruno, le enviaremos los cuerpos mañana por la maña jeje.- dijo Naruto con sumo nerviosismo, ante el reciente choque de personalidades de Sasuke y la medico de inusuales cabellos rosas. -¡Ven! vámonos teme.- exclamo mientras jalaba por el brazo a su compañero.

Salieron a paso veloz del lugar, subiendo las escaleras con intención de retirarse de aquel sitio que era un tanto inquietante para ambos jóvenes.

-Ella… es algo molesta ¿no crees dobe?- dijo el azabache pensativo, dejando percibir la reciente herida en su orgullo.

-No lo se… eso no importa por ahora, lo importante es que ella es la mejor medico de todo el país del fuego, y podrá ayudarnos a resolver este caso.- dijo un tanto confundido el joven rubio.

-¡Oye frentona!… ¿Qué querían esos dos detectives tan sexys?- le cuestiono entrando repentina y bruscamente al lugar una rubia de ojos azules, vestida totalmente de blanco.

-¿Qué es que acaso nunca tocas antes de entrar, Ino cerda?- dijo distante la pelirrosa mientras se disponía a continuar su trabajo con aquel cuerpo que yacía inerte bajo sus manos. -Y además… ¿Cómo es que siempre te enteras de todo?- dijo mirándola con desconcierto y molestia a la vez.

-Oh vamos no seas tan aguafiestas, además me entere por que Hinata me dijo que habían llegado dos extraños detectives que querían hablar contigo.- dijo la ojiazul acomodándose su uniforme, y ajustando su cola de caballo. Ella era Yamanaka Ino una de las enfermeras del centro, y una de las mejores amigas de Sakura, una muchacha enérgica y alegre.

-Vinieron aquí a pedir mi colaboración para un caso, algo acerca de unos asesinatos en serie.- dijo ella mientras se quitaba nuevamente sus guantes y dejaba el bisturí en una mesa con el demás ensangrentado instrumental.

-Oh ya veo, claro olvidaba que a ti te agradan este tipo de cosas, cada vez te vas ganando mas fama picarona, mira que se te acercan los hombres mas guapos de la ciudad.- dijo en tono burlón mientras le daba un codazo en el hombro a la ojijade y reía pillamente. -Lastima que los ahuyentes a todos rodeada de tanto muerto.- pronuncio en voz baja ladeando su cabeza a un lado para no ser escuchada.
-¡Te escuche! sabes Ino… algunas veces dices muchas tonterías.- dijo ella sonriendo de manera divertida, mientras se disponía a lavar su instrumental. -Ahora… ¿quieres que nos vayamos juntas?- pregunto un tanto banal.
-¡Si! Ya estoy por terminar mi turno espérame, ah y lo olvidaba, también Hinata esta por terminar el suyo así podemos irnos las tres juntas ¿te parece bien?- comento la ojiazul apunto de retirarse de aquella habitación.
-Si, me parece estupendo, las espero en la recepción.- le dijo con un amable mueca en su rostro, entretanto la rubia abandonaba el lugar.

-Mmm… un asesino serial ¿eh?… debe ser aquel de las noticias, parece un caso muy prometedor e interesante, muero de ganas por examinar esos cadáveres, debe ser algo sumamente extraño como para acudir a mi.- susurro para si con singular emoción, una que solo una persona como la doctora Haruno podía sentir, realmente amaba su trabajo o de otra forma no estaría tan alegre al tener que revisar dos nuevos cuerpos producto de un asesinato.

La pelirrosa se dirigió hasta los casilleros exclusivos del personal y se cambio de ropa por una mas cómoda, vistió un sencillo pantalón de mezclilla y una blusa negra, guardando así sus cosas en el gabinete que le pertenecía. Subió unas escaleras y se dirigió hasta la estancia cerca de la puerta de salida del lugar, ahí la esperaba ya la peliazul parada a un lado de la gran puerta.

-Ino… ¿Dónde esta?- pregunto extrañada la ojijade.

-Parece que esta hablando con el doctor Sai, sobre el traslado de mañana.- respondió modestamente la ojiperla. -Sakura-chan… ¿tu sabes algo de ese traslado?- pregunto con inocencia.

-Ah si ya se a que trasferencia se refiere, parece que mañana el gobierno va a trasladar aquí al centro dos cadáveres, para su examinación temprano por la mañana.- le contesto con calma y un tanto distraída.
-¡Oigan chicas! ya estoy lista- exclamo en un grito la joven de rubios cabellos.
-Mmm… te tardaste, ¿Qué tanto te dijo tu novio el Dr. Sai?- pregono en tono burlón la ojijade. -De todos modos cuando lleguen a casa podrás verlo.- dijo en voz tenue mirando a la ojiazul de forma picara.

-¡Shh! que alguien podría escucharte, eso no es de tu incumbencia frentona, mas bien creo que deberías buscarte un novio para que se te quite lo amargada.- le contesto un tanto enfadada mientras le tocaba la frente con el dedo índice.

-¿Para que? si ninguno es como el.- susurro para si la pelirrosa, de manera tan baja que apenas si se logro escuchar.

-¿Qué dijiste?- pregunto distraída la rubia enfermera.

-Nada… creo que es hora de irnos, Ino cerda.- dijo con indiferencia mientras avanzaba con rapidez hasta la entrada.

-¡Sakura espéranos!-grito la ojiazul a la distancia mientras corría hasta donde la pelirrosa se hallaba.

-¡Sakura-chan!- dijo la peliazul en el tono mas fuerte que pudo pronunciar, un tanto extraña por la reacción de la joven medico.

Salieron a la calle y fuera, enfrente del centro esperaron la llegada de un autobús, que las dejaría a cada una cerca de la entrada de sus hogares.

-¡Ah! Dios estoy agotada- dijo en un lamento cargado de cansancio mientras dejaba sus cosas en la mesa y se dejaba caer en el sofá de su casa.

La joven Sakura vivía en unos apartamentos de la ciudad de Konoha, pasaba la mayor parte de su tiempo en el centro y era algo que usualmente no le molestaba ya que amaba su trabajo, pero aquel comentario de su mejor amiga, la había hecho dudar por un momento de la vida que hasta el momento llevaba.

-Con que un novio ¿eh?… esa Ino cerda, no se a que vino ese comentario tan… aunque ese detective… ese tal Uchiha, tiene un gran parecido en cuanto a su carácter, en ese aspecto ambos se parecen mucho.- susurro unas palabras cargadas de melancolía que se perdieron en la obscuridad de aquella habitación… -Pero… ¿en que rayos estoy pensando?- se pregunto a si misma sin esperanza de una respuesta.

-Con que la medico Haruno Sakura ¿eh?… es toda una molestia…- se dijo a si mismo pensativo el joven detective, mientras recostado en la cama de su recamara miraba al obscuro techo, con intenciones de tomar un sueño reparador, el día que venia seria uno largo y colmado de sorpresas.

Ese día la joven medico se levanto temprano como era su costumbre, eran ya las cinco de la madrugada, y se dispuso a ducharse, entro con calma a su baño y salio aproximadamente 10 minutos después, se vistió con las ropas que había preparado previamente, se coloco una falda negra como acostumbraba cuando iba a trabajar, se puso unas medias negras y zapatos de tacón, y abotono una blusa color lila, tranquilamente tomo su bolso y las llaves de su casa, con la intención de dirigirse al centro.

Ya ahí bajo hasta donde se encontraban los casilleros del personal, hoy seria un día un tanto atareado por la llegada de aquellos cuerpos que debía examinar, así que decidió cambiarse por algo mas cómodo, y opto por ponerse su pijama de medico color azul y su bata blanca. Se dirigió hasta el cuarto de reexaminación, no sin antes preguntarle a Hinata, la recepcionista, si ya habían llegado los cadáveres de aquellas jovencitas.

-Si, Sakura-chan llegaron incluso antes de lo previsto, parece ser que es un asunto de suma importancia.- le respondió en voz baja.

-Muchas gracias Hinata, nos vemos mas tarde.- dijo cortésmente dirigiéndose hasta donde ya había planeado.

Abrió la puerta de la habitación donde pasaba la mayor parte de su tiempo, ese era su lugar de trabajo en el centro, ahí en aquel lugar se encontraban ya los dos cadáveres que debía inspeccionar, se acerco con lentitud a las planchas y observo con cuidado aquellos dos cuerpos, que inmediatamente la asombraron.

-Pero… ¿Qué tenemos aquí?- se pregunto así misma en voz baja mientras que sus ojos se abrían grandes al mirar con detenimiento a las ya occisas.

-Teme tu teléfono esta sonando.- dijo el muchacho de rubios cabellos sentado en la barra, mientras sorbía un liquido café claro de un tazón de color blanco.

El joven azabache un tanto distraído saco su celular de la bolsa de su pantalón y con letargo contesto al llamado. -Si, detective Uchiha ¿diga?-

-Soy la doctora Haruno, solo quiero avisarle que los resultados del examen están listos, usted y su compañero pueden venir a recogerlos cuando guste.- le menciono la pelirrosa al otro lado del auricular en tono apresurado, con algo de nerviosismo, colgando casi de inmediato.

-P-pero ¿Qué?- miro su reloj azorado. -Si dijo que a las seis, a penas si son las cinco y cuarto… dios que molesta es.-

-¡Eh! ¿Quién era?- pregunto el ojiazul, con una por poca boba cara de asombro mientras sorbía unos tallarines de sus palillos.

-¡Dobe! Era la forense, dice que ya tiene los resultados, debemos ir de inmediato.- dijo levantándose de su asiento dejando el dinero en la barra y jalando del brazo a su compañero.

-¡Ah! ¡espera!… aun no e terminado mi ramen.- le pregono casi gritando con falsas lagrimas en sus ojos.
-¡No hay tiempo para eso ahora.- dijo un tanto molesto el pelinegro.

Llegaron al "Centro de análisis forense" a paso sumamente veloz, entraron con poca cortesía al lugar mostrando únicamente sus placas a la recepcionista, sin decir palabra alguna, se dirigieron hasta el sótano y abruptamente entraron al cuarto de reexaminaron donde se hallaba la joven pelirrosa, lavando el instrumental.
-Díganos ¿Qué fue lo que encontró?- exigió el joven Uchiha un poco alterado.

-No hay por que entrar de esa manera, créame los cadáveres no irán a ninguna parte.- le respondió con voz suave.

-Lo sétimos- dijo agachando la cabeza el joven rubio.

-¿Nos va a decir que encontró o que?- replico con desesperación el azabache.

-Paciencia detective, paciencia.- dijo seriamente y con una expresión en su rostro que indicaba un hallazgo no del todo bueno.-Debo decirles que en toda mi carrera como forense, jamás había visto algo así.- menciono con calma y seriedad la joven ojijade.

-¿Qué… a que se refiere doctora Haruno?- dijo un tanto sorprendido e pelinegro.

-¡Marionetas!- dijo recalcando cuidadosamente aquella palabra.

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